El fantasma de PPK en la nueva Ley de Hidrocarburos
Oct08

El fantasma de PPK en la nueva Ley de Hidrocarburos

Escribe: Alberto Ríos A lo largo del mes de octubre, en el Congreso del Perú, se discutirá el dictamen en mayoría de la Comisión de Energía en relación a la nueva Ley de Hidrocarburos. En primer lugar, la propuesta de ley es una desagradable herencia del casi vacado y defenestrado PPK, un consumado lobbista energético y olvidadizo ex-Presidente de sus negociados ilegales, cuya sombra de corrupción y contrastado entreguismo está interiorizada en esta nueva Ley de Hidrocarburos. Por otro lado, la nueva Ley de Hidrocarburos responde a intereses estrictamente económicos de algunas empresas petroleras privadas, preocupadas por ampliar la explotación de lotes con reservas probadas hasta la extinción del recurso, y cuyo desinterés en realizar inversiones exploratorias ha provocado la reducción de las reservas probadas y el incremento del déficit nacional de la balanza comercial de hidrocarburos, que en el año 2018 superará los 4000 millones de dólares, debido al incremento del precio internacional del crudo experimentado entre finales del año 2016 y octubre de 2018. Finalmente, es una ley muy desubicada que no se encuadra en un impostergable e inexorable proceso de despetrolización del Perú y dentro de un marco normativo de ordenamiento territorial de la Amazonía peruana, que permita garantizar la defensa de los derechos de las comunidades amazónicas e integrar la ocupación y explotación de los recursos naturales en estrategias de desarrollo sostenible a largo plazo. Una Ley de Hidrocarburos “A la PPK” En la tabla 1 se presentan las características de algunos lotes en explotación, extraído de una exposición realizada el 14 de julio de este año, por el actual Presidente de Perúpetro, en el foro “Hacia una Nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos. Retos y Oportunidades”, se observa que entre 2021 y 2026 expiran los contratos de concesión de 8 lotes en explotación. La nueva Ley de Hidrocarburos propone ampliar al infinito el plazo de prorroga de los mencionados lotes con reservas probadas. Una especie de premio a las empresas privadas que han preferido expoliar los escasos recursos del Estado peruano que invertir en pozos exploratorios. Además, en un entorno de aumento del precio del petróleo, no tiene ningún sustento reducir las regalías, puesto que a un precio internacional actual del crudo por encima de los 80 dólares, el negocio petrolero es extraordinariamente rentable, incluso para el petróleo pesado de la selva peruana. Simplemente, las empresas petroleras y sus adláteres locales defienden el interés de los inversores privados de maximizar sus ganancias, pagando menos al Estado, y por tanto, generando menos canon para los gobiernos regionales de Tumbes, Piura y Loreto, principalmente. Una lógica empresarial válida pero que evidentemente no coincide con los intereses de...

Leer más