reflexiones sobre el (des)esperado discurso presidencial
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Comité Editorial de Forum Solidaridad Perú
alertaperu@psf.org.pe
Escuchar el mensaje del Presidente García a dos años del inicio de su segundo Gobierno genera una serie de reacciones encontradas. A primera vista, las cifras recitadas en construcción de obras y reducción de la pobreza fueron abrumadoras. Tanto así, que las críticas a su Gobierno parecían desvanecerse ante tal avalancha de acciones expuestas. Sin embargo, al procesar mejor la hora con cuarenta y cinco minutos del largo discurso presidencial, surgieron muchas dudas. ¿Realmente se han realizado todas estas acciones? ¿Dónde se puede apreciar tanta maravilla ocurrida, si el ingreso de los peruanos no la expresa? ¿Si tanto se ha avanzado en sólo estos dos años de Gobierno, por qué tanto descontento y protesta popular?
Crónica de una redistribución anunciada
Sin cuestionar las cifras y asumiendo que toda la lluvia de números es real, queda la gran duda de hacia dónde vamos como país. Porque podríamos estar efectivamente haciendo muchas cosas, en tanto dicen que plata y bonanza hay, pero sin tener claridad sobre donde nos dirigimos. No vimos ninguna descripción del país que queremos ni por tanto cuáles son los objetivos de políticas sectoriales que perseguimos.
García insistió en que ha llegado la hora de la redistribución y el aumento de los recursos para la lucha contra la pobreza, incrementando el número de beneficiarios. Pero esta afirmación de la orientación gubernamental resulta contradictoria si la contraponemos con los más de 100 decretos legislativos que el Gobierno acaba de aprobar con miras a adecuarnos a las exigencias del Acuerdo de Promoción Comercial entre Perú y EEUU. Los decretos tienen una clara orientación hacia la privatización de los recursos del país, y no hacia la redistribución de la renta generada con ellos. Además, muchos de ellos permiten el copamiento del Estado, ya no por compañeros del partido sino por una clase empresarial mercantilista que se viene sirviendo de las arcas fiscales.
García sabe bien que uno de los temas que más preocupa a la población es el alza constante del costo de vida, y por eso dedicó varios minutos de su mensaje a tratar el tema. Presentó al Perú como el país con menor inflación en América Latina gracias a las previsiones frente al alza mundial del petróleo, identificando a la “inflación importada” como la causante del ambiente de protesta. Cuando precisamente, la inexistencia de políticas reales de distribución justa de la riqueza es la que tiene a la población movilizada. Tampoco mencionó la intolerancia que su Gobierno ha demostrado frente a los reclamos populares. Porque en el Perú del 2008, cuando ocurre una protesta no se resuelve la causa, más bien se amenaza, se reprime y se amedrenta al que se queja.