FOSPA Perú: nos pronunciamos para denunciar un sistema depredador de la Madre Naturaleza que avasalla los derechos
Nov03

FOSPA Perú: nos pronunciamos para denunciar un sistema depredador de la Madre Naturaleza que avasalla los derechos

  Declaración Política del FOSPA Perú En camino al IX FOSPA Colombia – 2020   Los pueblos indígenas, las organizaciones sociales e instituciones, así como los hombres y mujeres comprometidos/as con la defensa de la vida, que formamos parte del FORO SOCIAL PANAMAZÓNICO (FOSPA) PERÚ, nos pronunciamos para denunciar el avance desenfrenado de un sistema depredador de la Madre Naturaleza que avasalla los derechos para favorecer la acumulación de capitales, que nos ha llevado a una crisis económica, climática, sanitaria e integral. Necesitamos unir fuerzas para enfrentarla desde nuestra resistencia, diversidad cultural, conocimientos, espiritualidades y prácticas ancestrales. Reconocemos y planteamos la unidad amazónica-andina en nuestros países, dando continuidad a la agenda de articulación iniciada en el VIII FOSPA realizado el 2017, en Tarapoto, Perú. Los Estados buscan “solucionar” la crisis profundizando el modelo de desarrollo extractivista, depredador, patriarcal, colonialista y discriminador que nos ha llevado a ella, destruyendo la naturaleza y desconociendo los derechos de los pueblos amazónicos. Las actividades extractivas los megaproyectos y el acaparamiento de tierras no se han detenido durante la pandemia, por el contrario estas se han reactivado, multiplicando el contagio, e incrementando el despojo territorial y la contaminación de la Amazonía. El gobierno del Perú, basado en su Plan Nacional de Competitividad y Productividad, emprende una reactivación económica cumpliendo las exigencias de los grupos de poder económico, priorizando la minería, el petróleo, los monocultivos y la actividad forestal, mientras una gran mayoría de peruanos/as se encuentra abandonada por el Estado neoliberal, que ha precarizado durante décadas los derechos más básicos como la salud, la educación, la seguridad y soberanía alimentaria, afectando principal y particularmente a los pueblos indígenas u originarios y a las mujeres. Las estrategias contra la pandemia del COVID-19, que ha evidenciado las grandes brechas estructurales de etnicidad y género, son pensadas desde Lima y solo para las ciudades. Mientras tanto, los pueblos indígenas u originarios y los sectores más pobres, no cuentan con establecimientos de salud para prevenir y atender la enfermedad, señal digital y celular para acceder a la educación virtual, alimentación, empleo, ingresos para sobrevivir y muchos han tenido que retornar desde las ciudades por sus propios medios poniendo en riesgo sus vidas. A pesar de este escenario adverso los pueblos han dado respuesta a partir de su organización, sus conocimientos y prácticas. Los territorios de los pueblos indígenas y los bosques no solo son amenazados y arrasados por una reactivación económica que prioriza las actividades extractivas, sino que además el gobierno pretende realizar consultas previas virtuales sin que existan condiciones mínimas para hacerlo, solo para cumplir un trámite y sin garantizar el ejercicio de un derecho que exige...

Leer más