La sociedad civil frente al diálogo y la concertación

Desde la Conferencia Nacional sobre Desarrollo Social (CONADES) hemos tenido una apuesta clara en todo lo que implicó la transición democrática tras la caída del gobierno autoritario de Alberto Fujimori, y particularmente en el proceso de construcción de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP).

Del 2001 en adelante, la sociedad civil se movilizó por ampliar los espacios de participación y diálogo en el marco del inicio del proceso de descentralización. Cabe anotar que las Conferencias Regionales sobre Desarrollo Social (COREDES) -expresiones territoriales descentralizadas de la CONADES- se incorporaron de lleno en la construcción e impulso de las Mesas de Concertación Regionales y Provinciales de Lucha contra la Pobreza.

El acumulado de la sociedad expresado en las demandas, propuestas y agendas de la CONADES fue un capital social importante para el impulso de todas las apuestas de participación, diálogo y concertación, desatadas a partir del año 2002. La Mesa ha sido y es un actor clave para dar soporte y promover los Presupuestos Participativos, los Planes de Desarrollo Concertado; fortalecer los Consejos de Coordinación Regional y los Consejos de Coordinación Local, así como la participación protagónica de la sociedad en  los asuntos públicos.

La Mesa ha cumplido un rol fundamental en impulsar parte de una agenda estratégica país:

  • El impulso y reformulación constante del instructivo del Presupuesto Participativo; la alianza de la Mesa con el Ministerio de Economía y Finanzas a partir del año 2002 es poco conocida.
  • La iniciativa para fortalecer la coordinación intersectorial y la articulación intergubernamental.
  • La necesidad del análisis departamentalizado del presupuesto público, impulsada por la CONADES, promovida por la Mesa y asumida posteriormente por Ministerio de Economía y Finanzas.
  • La discusión en torno a la calidad del gasto, también generó los primeros insumos para la reflexión en torno a la gestión por resultados y la posterior implementación de los presupuesto por resultados.
  • Promover la discusión en torno al Plan Nacional de Diversificación Productiva, estableciendo los nexos entre economía, medio ambiente y la agenda social, explicitando sus vínculos y sinergías.
  • Una reflexión permanente en torno al presupuesto. La Mesa formula, de modo concertado, una serie de criterios que permitan un aprendizaje continuo y una mirada dinámica del escenario para los actores del sector público, la sociedad civil y la cooperación internacional.

Los retos que enfrentamos hoy en día como país, ante la perspectiva de desaceleración económica y la caída de los precios de nuestros principales productos de exportación, plantea dos desafíos para la Mesa de Concertación y para el Perú:

  • No afectar los logros y avances logrados en materia social durante los últimos años.
  • Una identificación pormenorizada de la brecha de oferta de servicios públicos.

La Mesa ha cumplido 15 años de funcionamiento. Es una institucionalidad novedosa, incluso en términos de política pública comparada con otros países de América Latina. Es uno de los pocos espacios originados en el marco de la transición democrática post fujimorista que todavía funciona y cumple un importante papel promoviendo el diálogo y la interacción entre actores públicos y privados.

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